¿Conoces tu cérvix?
El cérvix o también llamado cuello uterino divide el útero del canal vaginal. Es capaz de expandirse, contraerse, subir o bajar, volverse más duro o blando dependiente del momento del ciclo o embarazo en el que estemos. Además de todo lo anterior tiene funciones como permitir la salida de la sangre, la entrada de esperma, protegernos de bacterias y patógenos o permitir el nacimiento de un bebé dilatándose hasta 30 veces su tamaño original.
Cuando el cuello de útero se dilata, lo hace porque los músculos del útero se contraen tirando hacia arriba, haciendo que el cuello de útero se retire un poco de la vagina. Una parte de las molestias que sentimos durante la ovulación, la menstruación o el parto, son justo por estas contracciones del útero. Se trata de un músculo que debido a la falta de conciencia que tenemos sobre él, no ejercitamos normalmente y que de pronto movemos intensamente.
¿Por qué conocer tu cérvix? Conocemos nuestros pies, nuestra nariz y hasta nuestras axilas. No puedes pasar un día más sin que conozcas tu cérvix. Así que ponte manos a la obra que tienes trabajo.
Es interesante enriquecedor y empoderador que conozcas tu cuerpo a través de la autoexploración. Tu cuerpo es maravilloso, descúbrelo.

Si ya registras tu ciclo, verificar la posición y altura del cuello uterino te será de gran ayuda para identificar la fase en la que te encuentres y te dará mucha información útil sobre tus ciclos.
Llevar un diario de nuestro ciclo donde registremos la altura de nuestro cérvix nos ayudará a identificar los días fértiles en la búsqueda del embarazo.
Conocer nuestro cérvix nos puede servir también a la hora de comprar una copa menstrual, ya que dependiendo de si nuestro cérvix es más alto o bajo elegiremos unas copitas u otras.
¿Cómo hago para encontrar mi cérvix?
Amiga que no cunda el pánico.
Lo primero es lavarnos bien las manos.
Lo segundo, ponernos de cuclillas, con una pierna levantada o como te dé la gana pero que estés cómoda para tu autoexploración.

Inserta tu dedo más largo en la vagina hasta que sientas tu cuello uterino. Se sentirá como una protuberancia/cilindro que sobresale hacia la parte posterior de las paredes blandas de la vagina, como si tocases la punta de la nariz.
¡Hola Cérvix! ¿Cómo estás? Y una vez hechas las presentaciones, ¿qué información necesitamos?
1-¿A qué profundidad de la vagina está tu cuello de útero?
2-¿Es liso o rugoso, blando o duro, húmedo o seco?
3¿Está inclinado o alineado?
4¿Está abierto o cerrado?
Y si lo que quieres es observarlo con más detalle puedes hacerlo con la ayuda de una linternita, un espejo y un espéculo. Y si necesitas alguna fotito para orientarte en la búsqueda, puedes encontrarlas en www.beautifulcervix.com
Tu cuello de útero cambia a lo largo del ciclo
Durante la menstruación podemos sentir el cuello del útero más firme y duro, el orificio se abre cuando libera sangre y se vuelve a contraer.

A medida que se acerca la ovulación, los niveles de estrógenos crecen y hacen que el cuello del útero se vaya elevando gradualmente. Llegando la ovulación el cuello del útero se puede sentir más suave y blando al tacto, más centrado y el orificio ligeramente abierto.
Tras la ovulación, los estrógenos bajan y también el cuello uterino vuelve a bajar. Al tacto se siente más firme y cerrado. En cuanto a su posición, puede inclinarse hacia un lado.
Tras observar los cambios en tu cérvix durante varios ciclos podrás observar si estos cambios tienen un patrón común en todos los ciclos o si varían de un ciclo a otro. Si además llevas un registro de la temperatura basal y el moco cervical, podrás saber si estos signos van alineados con tus registros de cérvix.
Estos cambios pueden ser muy sutiles por lo que se recomienda hacer la autoexploración en la misma posición y a la misma hora todos los días. La apertura, rigidez y posición cambian con la excitación sexual. Por este motivo se recomienda utilizar estas observaciones junto a las otras dos técnicas de reconocimiento de la fertilidad, que son el moco cervical y la temperatura.
¡No esperes más y corre a conocer tu cérvix ya mismo!