Píldora anticonceptiva masculina
Existe una infinidad de métodos anticonceptivos, casi todos ellos para mujeres. La píldora, el preservativo femenino o masculino, el Diu, el diafragma, la inyección, el implante, el parche, el anillo, el capuchón cervical, la esponja. ¿Cuántos métodos anticonceptivos masculinos conoces? ¿Y hormonales?

¿Por qué no existe una píldora anticonceptiva para el hombre?
El método anticonceptivo más antiguo de la historia es el condón. El condón más antiguo conocido data de hace 3 500 años. A lo largo de la historia se han utilizado diversos materiales que han hecho de barrera física y evitado la entrada de los espermatozoides al óvulo.
Además del preservativo, en el siglo XVIII se introdujo otro método anticonceptivo masculino: la vasectomía. La vasectomía es un procedimiento quirúrgico que consiste en cortar el suministro de espermatozoides al semen, a partir del bloqueo de los conductos deferentes.
En la segunda mitad del siglo XX, con el avance de la pastilla anticonceptiva femenina se inició también el camino para llegar a una píldora masculina, pero los avances más notorios en la investigación de la píldora masculina se han producido en los últimos meses.
El peso de la anticoncepción ha recaído en las mujeres, lo cual supone un añadido más para la gran carga mental a la que estamos sometidas.

Los expertos aseguran que todavía no se ha desarrollado una píldora anticonceptiva para el hombre porque no es segura. Los estudios se han visto frenados por los efectos secundarios que éstos causan.
Los estudios realizados revelan efectos secundarios como granos en la piel, trastornos del estado de ánimo y aumento o disminución de la libido. Cuando en el caso de la píldora y otros anticonceptivos hormonales para mujeres, los efectos secundarios son muchos más y mucho más graves. Algunos de los efectos secundarios más frecuentes son el sangrado intermenstrual, las náuseas, aumento de peso, retención de líquidos, cambios de humor, depresión, sensibilidad en las mamas y cefalea, pérdida de deseo sexual.
La píldora además aumenta el riesgo de tromboembolismo de 2 a 4 veces. Aunque existen otros muchos factores que pueden aumentar este riesgo, la píldora es uno de ellos. Además, se asocia a un riesgo más alto a la hora de sufrir accidentes cardiovasculares e infarto de miocardio, por lo que no se recomienda su uso en mujeres con factores de riesgo cardiovascular (tabaquismo, hipertensión, diabetes, hipercolesterolemia) o con trastornos de la coagulación.

La píldora anticonceptiva se ha relacionado también, a la posibilidad de sufrir ciertos tipos de cáncer y la protección contra otros.
¿Qué os parece a vosotras? A mí me parece indignante.
En los últimos meses se han visto avances en la investigación de la píldora masculina y ya existen varios prototipos de anticonceptivos masculinos con efecto reverso y sin ningún efecto secundario.
Un equipo de científicos informó hace tan solo unos días, haber desarrollado una píldora anticonceptiva masculina que demostró un 99 % de efectividad en ratones sin efectos secundarios y podría iniciar ensayos en humanos para el fin de año.
Espero que para nosotras también haya una píldora sin efectos secundarios, muy pronto. Las personas con ovarios somos las grandes olvidadas en cuanto a salud se refiere. Enfermedades como la endometriosis tardan hasta 8 años en ser diagnosticadas, los estudios se centran en hombres y productos de primera necesidad como las compresas tienen un IVA del 10%. Pidamos una píldora segura también para nosotras.
Os invito a usar el hashtag #porunapíldorasegura y a hacer mucho ruido.
Hablemos de lo que está pasando.
¡Alcemos la voz todas juntas!