¿La menstruación se sincroniza o es un mito?
Seguro que alguna vez has escuchado que la regla se sincroniza. A lo mejor has podido notar esta sincronización de tu periodo con el de otras personas menstruantes de tu alrededor. ¿Pero hasta que punto esto es cierto?
El mito más extendido al respecto es que si un grupo de personas menstruantes conviven en un mismo espacio sus reglas pueden llegar a sincronizarse.

Este fenómeno se llama sincronización menstrual o efecto McClintock, ya que la primera que lo investigó fue la psicóloga estadounidense Martha McClintock de la Universidad de Chicago, fundadora del Institute for Mind and Biology y Premio Nobel de Medicina y Fisiología en 1983. La doctora realizó un estudio completo sobre la “regulación social de la ovulación” en la revista Nature donde explicaba que la causa principal de este comportamiento son las feromonas.
Las feromonas son sustancias químicas, que utilizan los animales para comunicarse entre sí. La explicación que se da a este fenómeno es que las feromonas que segrega nuestro cuerpo e inciden sobre la hormona leutinizante (LH), responsable del ciclo ovulatorio. Por lo que al convivir varios días con la misma persona, las feromonas hacen que se empiece a regular el ciclo ovulatorio de todas por igual. Es decir, los ciclos se sincronizan. McClintock especuló que podría haber un mecanismo de feromona de sincronía menstrual similar al efecto Lee-Boot en ratones.
El efecto Lee-Boot es un fenómeno relacionado con la supresión o la prolongación de los ciclos de celo de ratones hembra maduras (y otros roedores), cuando las hembras se alojan en grupos y se aíslan de los machos. Es causada por los efectos de una feromona dependiente de estrógenos, que se libera a través de la orina y actúa sobre el órgano vomeronasal de los receptores. Esta feromona reduce la concentración de la hormona luteinizante y eleva los niveles de prolactina, sincronizando o deteniendo el ciclo del animal receptor.
En el caso de los seres humanos, la comunicación con feromonas no se ha demostrado en términos estrictos. Por este motivo, no podríamos concluir que la teoría de la sincronización de la regla entre personas menstruantes, esté avalada por este mecanismo hormonal. Lo cierto es que harían falta más estudios para afirmar o negar esta teoría. Por lo que no todo está tan claro. Parece que este tema ha tenido opiniones diversas hasta el día de hoy.

Según el estudio realizado por Zhengwei Yang y Jeffrey C Schank, las mujeres no sincronizan sus ciclos. Para este estudio se recopiló información de más de 186 mujeres chinas que vivían en grupos, en dormitorios conjuntos sin ningún resultado positivo. Quedó probado que no existe dicha sincronización, sino que se trata de azar, y las mujeres que viven en grupo no sincronizan sus ciclos.
La variabilidad del ciclo produce convergencias y divergencias de inicios de ciclo y puede explicar las percepciones de sincronía.
Otras teorías se basan en la idea de que las mujeres que conviven en un mismo espacio se ven afectadas por las mismas condiciones ambientales, sociales y emocionales, lo que hace que sus ciclos se terminen sincronizando.
Jefe de Ginecología de la Clínica de la Universidad de Navarra, Guillermo López dice que este curioso fenómeno tiene una explicación matemática: «La duración del ciclo menstrual varía entre 24 y los 32 días. Es normal que con el paso de las semanas los ciclos terminen solapándose y más aún si tenemos en cuenta que en ocasiones hay variaciones en el ciclo por motivos psicológicos, como el estrés”. Y apunta: «No creo que haya ningún factor hormonal especial detrás de este fenómeno»

Por otro lado, el ginecólogo Luis Chiva de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha desarrollado una tesis sobre el hipotálamo, la glándula endocrina de nuestro cerebro encargada en regular los ciclos menstruales.
En su investigación, señala como causa principal los estímulos que recibe por parte del hipotálamo todo el entorno compartido (estímulos que pueden ser iguales para personas menstruantes que comparten el mismo entorno. Como el número de horas de luz recibida, la misma temperatura ambiental o el grado estrés acumulado en el día. Todos estos factores afectan al ciclo menstrual de manera simultánea, por lo que es posible que se acaben compartiendo el mismo periodo con tus amigas, familia o compañeras.
Aunque no tengamos una respuesta clara por ahora de si realmente somos capaces de sincronizarnos, como si de un ejército se tratase, para expulsar cañones de sangre. Lo que sí está claro es que, el hecho de sentir el cariño y apoyo de otras personas durante la menstruación es un alivio y el mejor remedio para cualquier malestar.
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