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El gran tabú menstrual a lo largo de la historia

El gran tabú menstrual a lo largo de la historia

 

La menstruación sigue siendo un fenómeno misterioso lleno de leyendas, tópicos y supersticiones hasta el punto de afectar la salud y el bienestar de las personas menstruantes en todo el mundo.

En la Antigua Grecia, a Hipócrates (466-377 a.C.), el antepasado de los médicos, le corresponde una gran parte de la responsabilidad en la percepción errónea que tenemos de la menstruación. Hipócrates había observado que en los días previos o durante la regla, numerosas mujeres padecían migrañas, calambres, cambios de humor, dolores musculares y que estos trastornos cesaban tras el periodo. Así sacó la conclusión de que era necesario sangrar para estar en buena salud, porque esto permitía evacuar los “humores nocivos”. Decía que de esta forma la mujer evacúa el “exceso” de sangre que la envenena.

A Hipócrates le debemos la práctica de la sangría que ha sobrevivido hasta el siglo XIX. Además, de la idea de que la sangre menstrual era producto de los desechos de los fluidos corporales femeninos. Esta teoría se desarrollaba a partir de una concepción de que la mujer era defectuosa e imperfecta, ya que su temperatura basal era muy elevada y el interior del organismo era en extremo húmedo.

Educación menstrual: tabúes y estigmas históricos

Por otro lado, Plinio el Viejo en su “Historia Natural” se coronó demonizando la sangre menstrual y añadiendo un catálogo de supersticiones relacionadas con la menstruación. Véase este ejemplo:

“Difícilmente encontramos nada que sea más nocivo que la sangre menstrual. Una mujer que tiene la regla hace que el vino se pique con solo acercarse. Al tocarlos vuelve estériles los cereales, marchita los injertos, quema las plantas de los jardines; los frutos del árbol contra el que se sienta se caen; su mirada empaña el azogue de los espejos; un olor fétido emana de ella; Los perros se vuelven rabiosos, y su mordedura inocula un veneno que nada puede curar;…

Historia de la menstruación y los tabúes sociales

Pero si volvemos muchos más atrás, concretamente a la prehistoria, podríamos decir que este miedo irracional al sangrado menstrual viene de la supervivencia y el miedo a ser devorado por un depredador que oliera la sangre. De hecho, si las mujeres decidieron refugiarse en un lugar protegido durante sus reglas fue justo para escapar de los depredadores y proteger al resto de la tribu. Este hecho habría llevado a las mujeres a desarrollar una espiritualidad chamánica de la que todas las culturas conservan restos.

Sea cual sea la razón por la que el sangrado menstrual ha tenido tan mala fama, ya es hora de desterrar viejas supersticiones y aprender a relacionarnos con nuestra menstruación de forma sana.

De la menstruación también se hacen eco los papiros médicos. Precisamente en ellos se hallan algunas de las siguientes referencias; al respecto, el papiro de Edwin Smith: “Si tú examinas a una mujer con dolor en su estómago y su período menstrual no viene…”; y el papiro de Ebers: “Si tú examinas a una mujer que experimenta dolor en un único lado de su región pubiana, sus menstruaciones no son normales”; también el papiro Ebers: “Si tú examinas a una mujer con muchos años y sus menstruaciones ya no vienen…”.

 

En numerosas civilizaciones, una de ellas la egipcia, se utilizaba la sangre menstrual con fines medicinales. Como por ejemplo para devolver la fertilidad a una joven a la cual untaban los muslos y el vientre con sangre menstrual.

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En el imperio romano las mujeres atendían los problemas de salud de la población. Se menciona que estas curaban la malaria utilizando sangre menstrual.

Culturas indígenas practicaban el llamado «sembrando la Luna«. “Sembrar la luna” es un proceso “sanador» con raíces en algunas culturas indígenas de América del Norte o Perú, donde las mujeres derramaban la sangre de su ciclo menstrual sobre la tierra para poder con ello fertilizarla.

La sangre menstrual lejos de haber sido siempre odiada, ha podido ser envidiada y deseada ya que por un lado fue algo prohibido, oculto y por otro lado algo sagrado, divino y poderoso.

Los varones de la tribu Wogeo en Nueva Guinea practicaban el ritual de menstruación antes de cualquier actividad importante como la cacería, un viaje o un acontecimiento social. El ritual consistía en abrirse periódicamente el pene para evacuar la “sangre impura”.

Historia y desarrollo de productos menstruales a lo largo del tiempo

El sangrado menstrual se ha relacionado a lo largo de la historia a una infinidad de mitos, rituales y sobre todo supersticiones. Un gran tabú que a día de hoy sigue vivo en nuestra sociedad y que debemos desterrar cuanto antes.

En 2015, la artista indoamericana Kiran Gandhi completó la maratón de Londres. Lo hizo durante su primer día de regla, lo que ya me parece doble hazaña. Ya que ni he hecho nunca una maratón ni puedo salir a correr el primer día de regla. Pero lo realmente interesante, es que lo hizo sin utilizar ningún método para recoger su sangrado menstrual para denunciar la estigmatización que sufrimos las personas menstruantes. Este hecho provocó la indignación de muchos y el asombro de unos pocos.

 

“Porque no poder hablar de tu cuerpo es la forma de opresión más eficaz. Esta prohíbe a las mujeres hablar con confianza de los que les sucede biológicamente y, peor aún, impide tratar los problemas médicos que pueden darse al mismo tiempo.”

Kiran Gandhi

 

Fuentes

http://amigosdelantiguoegipto.com/?page_id=4613

“Esta es mi sangre”- Élise Thiébaut

La figura femenina en la medicina de las civilizaciones antiguas – Cristina Torres Pascual

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