Menstruación sostenible

Cuando tomamos un café para llevar, cuando compramos en el supermercado o cuando tenemos la menstruación.
Todos nuestros hábitos están relacionados con el consumo de plásticos. Y lo peor, muchos de ellos son plásticos de un solo uso. Imagínate las toneladas que se crean a nivel mundial, de estos residuos, que van a parar a la tierra y los océanos.
La mayoría de las mujeres menstrúan durante aproximadamente 40 años, unos cinco días al mes. Unos 2400 días durante toda su vida.
Se estima que una mujer a lo largo de su vida puede usar alrededor de 6000 tampones o 8000 compresas, lo que equivale a unos 6kg de basura al año. Además, las compresas se componen en un 90%de plástico, que tardará más de 300 años en desaparecer. Una locura en comparación al corto uso que le damos.
La basura resultante de productos menstruales, además es altamente tóxica, tanto para nuestra salud como para el medio ambiente.
Si prestamos atención a los componentes de compresas o tampones desechables, podemos encontrar desde: celulosa, polietileno (plástico), papel siliconado, algodón, poliéster, polipropileno (tela plástica), pulpa de papel blanqueada y aromatizantes, los cuales están hechos con productos químicos.

¿Hay otra manera de vivir mi menstruación?
Claro que sí. Amiga, existen otras opciones. Como las compresas de tela, la copa menstrual o las braguitas menstruales. Todas ellas, opciones válidas para dejar atrás el plástico.
La copa menstrual fue uno de mis primeros descubrimientos. Y mi primer paso hacia la menstruación sostenible. Además de ser ecológica y reutilizable, es mucho más respetuosa con nuestra salud vaginal.
Por otro lado, las compresas de tela y las braguitas menstruales aparecieron en mi vida cuando aún estaba aprendiendo a colocarme la copa menstrual y en muchas ocasiones tenía que terminar utilizando un complemento a mi copa. Pero las compresas de tela, resultaron tan cómodas y absorbentes, que ahora casi siempre opto por la compresa. Además, he querido compartir este genial descubrimiento, con todas vosotras.
En conclusión, sea cual sea la opción que elijas, siempre será infinitamente mejor que un producto plástico desechable y tóxico. Tanto para tu propia salud, como por la salud del Planeta.
Una menstruación libre de plásticos es posible. ¡Encuentra la elección que más se adapte a ti, y súmate al cambio!