Disruptores endocrinos
Cuidarse no es sólo ir al gym, comer sano o practicar yoga. También es cuidar de nuestra salud menstrual y hormonal.
Nuestra salud hormonal está en peligro debido a la gran cantidad de tóxicos que llegan a nuestro sistema endocrino.
Los denominados disruptores endocrinos son una serie de sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal y generar su disfunción, lo que puede desembocar en diferentes enfermedades relacionadas no solo con el sistema reproductivo, sino que también con el respiratorio, cardiovascular, metabólico, etc.
Se trata de sustancias que mimetizan las hormonas sexuales de los seres humanos.
Cuando más expuestas estamos a éstas es durante el embarazo(tanto la mamá como el bebé) o la pubertad.

Hace no mucho se descocía el efecto que estas sustancias tienen sobre nuestro organismo. Y por el momento seguimos sin conocer muchas de ellas ya que no se financian los estudios suficientes al respecto.
Lo que está claro, es que no solo tienen un efecto directo en los seres humanos, sino también en todo el conjunto de la biodiversidad.

Los disruptores endocrinos no sólo imitan a otras hormonas, sino que aumentan o disminuyen ciertas hormonas, convierten unas en otras, se unen a hormonas esenciales y se acumulan en órganos que producen hormonas. El resultado es ese desequilibrio hormonal que termina en un exceso de estrógenos y alteraciones en el ciclo menstrual.
Estos químicos están presentes en nuestro día a día en millones de productos. Pueden entrar en nuestro cuerpo a través del contacto directo con la piel, a través de la dieta, o simplemente por las vías respiratorias.
Actualmente no existe un consenso a nivel mundial sobre la regulación de los disruptores endocrinos. Dadas sus propiedades particulares de toxicidad y la diversidad de estas entre los diferentes químicos, es muy difícil el establecimiento de un umbral seguro de exposición.
Las organizaciones ecologistas opinan que no hay un umbral de disruptores que sea seguro.
Se sospecha que los efectos de los disruptores endocrinos pasan de unas generaciones a otras. Lo cual supone no solo un riesgo para nuestra salud, sino también para la salud de generaciones futuras.
Las toallitas húmedas, papel higiénico aromatizado, compresas desechables, tampones y salvaslips contienen estas sustancias nocivas. La vulva y la vagina son una de las principales vías de absorción de estos tóxicos.

Los productos menstruales desechables, además, son responsables de numerosas infecciones y enfermedades. Entre ellas el shock tóxico. El cual se atribuye al uso de tampones.
¿Influyen estos inhibidores endocrinos en mi ciclo menstrual?
Rotundamente sí. Estos influyen directamente en el ciclo menstrual ya que alterar el funcionamiento correcto de nuestro sistema endocrino, provocando un exceso de estrógenos y alterando también el sistema inmune. El hecho de que cada vez haya más mujeres que sufren dolores menstruales sin una patología diagnosticada, también se debe a estos contaminantes hormonales. Además de otros síntomas como: dolores, síndrome premenstrual, ciclos cortos, sangrados muy abundantes, entre otros.
Si para el cuidado de tu salud menstrual te decantas por la copa menstrual o las compresas de tela asegúrate de que en el caso de la copa sea de silicona de grado médico, de látex o de plástico quirúrgico. En el caso de las compresas asegúrate de que las telas de los textiles sean certificadas.
En conclusión, hace falta más investigaciones en torno a este tipo de sustancias tóxicas y entorno a la salud menstrual. Pero si algo podemos hacer es utilizar productos más respetuosos con nuestra piel y con el medioambiente.