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Ansiedad y menstruación

Ansiedad y menstruación

A pesar de lo que pueda parecer a primera vista, aún existen muchísimos temas que son tratados como un tabú. Por ejemplo, la menstruación o los desórdenes o enfermedades mentales, suponen un tabú para muchas personas. Tanto es así, que trastornos como la ansiedad son mal considerados. Y se relacionan a personas débiles, desequilibradas o exageradas. Y a pesar de todo, gran parte de la población lo ha sufrido de manera ocasional a lo largo de su vida.

 

Mujer relajada tumbada, simbolizando la gestión de la ansiedad y los cambios hormonales a lo largo del ciclo menstrual femenino

La Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS) define la ansiedad como una emoción natural que comprende las reacciones que tienen los seres humanos ante la amenaza de un resultado negativo o incierto. Este tipo de reacciones, se producen ante cualquier situación que nos resulte amenazante. En gran medida la ansiedad se relaciona con el estrés y la gestión del mismo. Al igual que a situaciones traumáticas, de acoso, o por razones hereditarias.

Imagen de un nudo de cuerda representando cómo la ansiedad afecta las hormonas durante el ciclo menstrual y la importancia del autocuidado

¿Cómo se sienten?

Las personas con trastornos de ansiedad con frecuencia tienen preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones diarias. Con frecuencia se dan episodios repetidos de sentimientos repentinos de ansiedad intensa y miedo, que alcanzan un máximo en una cuestión de minutos. Sensación de pánico, tensión, agitación, respiración acelerada, temblores, sudores, aumento del ritmo cardíaco, son algunos de los síntomas que pueden experimentar.

Ahora pensemos en esos síntomas añadidos  a cólicos menstruales , irritabilidad, cefaleas  o a cualquier otro síntoma molesto, doloroso o incómodo del ciclo menstrual. Además de la montaña rusa de hormonas que experimentamos durante nuestro ciclo. Es inevitable que nuestro niveles de estrés y ansiedad suban.  De hecho, el TDPM puede causar depresión, ansiedad, ataques de pánico, nerviosismo y otros síntomas de la salud física y mental durante las dos semanas antes del periodo. ¿Pero, qué es el TDPM? El trastorno disfórico premenstrual (TDPM) es una forma grave del síndrome premenstrual (SPM), del que aún no se conocen las causas, pero es muy probable que esté relacionado con los cambios hormonales de nuestro ciclo menstrual.

Los cambios en la concentración de progesterona y estrógeno también influyen en la concentración de serotonina, un neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo. Una concentración baja de serotonina puede provocar sentimientos de irritabilidad, tristeza y ansiedad entre otras.

¿Qué puedo hacer?

Si ya tienes ansiedad es posible que tus síntomas empeoren durante o antes del período.  Es interesante hacer un registro de tus síntomas a lo largo de las diferentes etapas de tu ciclo menstrual. Ya que te ayudará a entender que te está pasando.

En todo caso te recomiendo llevar un calendario de tu ciclo menstrual, donde no sólo anotes los días de regla, sino el resto de tu ciclo.

No hay un patrón común que nos ayude a todas. Pero hay pequeños cambios que podemos ir haciendo en nuestro día a día. Que seguro van a ser beneficiosos para nuestra salud hormonal y bajarán nuestro nivel de estrés y ansiedad.

Imagen de mujer realizando yoga y estiramientos, promoviendo el alivio del dolor menstrual y el cuidado del cuerpo durante el ciclo

Mantenerte activa físicamente: es importante que busques ejercicios que se adapten al momento de tu ciclo y que a su vez sirvan para relajarte o soltar tensión.

Mantener una dieta sana y equilibrada. Somos lo que comemos. Y la dieta es uno de los principales factores para mantener un equilibrio hormonal y que todo funcione a la perfección.

Dormir las horas necesarias: Muchas veces nos faltan horas del día para todas las obligaciones y tareas que tenemos planeadas. Pero debemos dedicar el tiempo necesario al descanso. La falta de sueño puede agravar nuestro estado de ansiedad.

Desconectar: del móvil, la tele o el ordenador una hora antes de irte a la cama. Nunca te vayas a dormir con el móvil en la mano.

Además de todo lo anterior, debemos buscar momentos del día en los que poder dedicarnos tiempo a nosotras mismas. Ya sea leyendo un libro, haciendo ejercicio o tomando un té y viendo tu peli favorita.

Si estos síntomas de ansiedad son duraderos en el tiempo o se agravan no dudes en buscar apoyo y acudir a tu médico. Aunque el estrés y la ansiedad resultan invisibles en muchas ocasiones, se les debe de dar la misma importancia que a cualquier otro tipo de enfermedad.

¡Visibilicemos eso, de lo que nadie quiere hablar!

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