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¿Cuándo se inventó la primera compresa?

¿Cuándo se inventó la primera compresa?

 

Su origen se remonta a la Primera Guerra Mundial, aunque se empezaron a comercializar años antes, sin mucho éxito, por la empresa Jhonson & Jhonson, la cual hizo un primer intento ya en 1896 con sus “Lister’s Towels”. Más tarde, en los años 20, se hizo un segundo intento con un material nuevo, que se había descubierto durante la Guerra.  Este invento surge de la aparición de las vendas quirúrgicas de celulosa que durante la Guerra se utilizaron para tapar las heridas de los soldados. Estas vendas resultaron mucho más absorbentes que el algodón. De allí que las enfermeras empezaran a utilizarlas para la higiene menstrual.

Ilustración de la primera compresa menstrual, representando su origen histórico

Pero su comercialización se volvió algo complicado, ya que la menstruación era un tema tabú. Las mujeres tenían vergüenza de pedirlo en las farmacias.

Entonces la marca estadounidense Kimberly-Clark comercializó sus compresas desechables con un nombre estratégico: “KOTEX” con el eslogan de “Pídalos por su nombre”.  De tal modo que ya no tenían ni que mencionar la menstruación, ni hablar de la higiene menstrual.

¿Pero realmente su invención fue algo positivo?

Entiendo que para las mujeres de la época fueron una liberación. Gracias a las compresas desechables ya no tenían que lavar sus compresas. Además de quitarles una carga, ahora podían bañarse en sitios públicos, gracias a los tampones.  A pesar de lo que estos productos significaron para generaciones anteriores, hoy día suponen un grave problema medioambiental. Debemos volver a las opciones reutilizables, tanto por nuestra salud como por el medioambiente.

 

Tan solo piensa que una compresa desechable tarda más de 300 años en descomponerse. Y las primeras compresas fueran inventadas, hace algo más de 100 años. Por lo que aún siguen enterradas, descomponiéndose en algún lugar del planeta esas primeras compresas de la historia.

Imagen de la primera caja de tampones, cuando se inventó el primer tampón

La aparición del tampón y la copa menstrual

 

Tras las primeras compresas, en la década de los 30, surge el primer tampón desechable. Patentado en 1933 y comercializado bajo el nombre de “TAMPAX”. Años más tarde, en 1937, Leona Watson Chalmers inventó la copa menstrual que tan de moda se ha puesto en los últimos años. Ya que supone una alternativa sostenible, práctica y duradera.

Aunque en sus inicios no tuvo mucho éxito. La producción de su primera patente se vio obstaculizada por la escasez de caucho debido a la Segunda Guerra Mundial. Además, las consumidoras se mostraban reticentes al echo de introducirse la copa, ya que se consideraba algo sucio, impuro y mal visto.

Y entre todas las opciones, la que tuvo mayor auge fueron las compresas desechables. Que junto a los tampones han llegado hasta nuestros días, convirtiéndose en un producto muy popular. Su evolución ha hecho que estos productos sean cada vez más tóxicos para nuestra salud. Además de generar una infinidad de residuos plásticos no reciclables.

 

Ilustración educativa sobre la historia de la menstruación y la primera copa menstrual, fomentando el conocimiento y el cuidado del cuerpo femenino

¿Qué se usaba antes de que se inventasen las compresas?

 

Incluso antes de que se inventasen las compresas, ya existían distintos métodos para recoger el sangrado menstrual, como telas, lana, esponjas, pieles o ropa interior, cinturón sanitario al que iba acoplado un algodón absorbente.

En cualquier caso, se trataba de productos reutilizables, los cuales se lavaban tras su uso. Y sobre todo productos no contaminantes.

Estoy segura de que formamos parte de una nueva revolución en el mundo de la salud menstrual. Estamos cambiando las reglas y eso siempre produce caras de sorpresa y preguntas a tutiplén. Pero si hay personas que aún no lo entienden, habrá que explicárselo.

Los productos menstruales sostenibles han llegado para quedarse. Nuestra salud lo necesita, y la de nuestro planeta, también.

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